Frondosas (Madera Semi-Dura)
Maderas de crecimiento lento, exentas de nudos y utilizadas exclusivamente para muebles en interiores. Maderas ricas en nutrientes.
En el caso de las maderas frondosas que aparecen a continuación, es recomendable el uso de los siguientes productos:
El Roble Es una superficie vivaz con grandes poros que le confieren un efecto dinámico de luces y sombras. Es apropiada para un estilo tanto moderno como rústico. Cambia de color cuando está en contacto con metales férricos. Se trata de una madera muy dura y firme, pero flexible. Es muy resistente. La madera de roble figura entre las maderas duras autóctonas.
El Haya
Extremadamente dura, resistente y poco elástica.
Madera de moda para muebles.
Aparecen manchas de moho en contacto prolongado con el agua.
El Fresno
Especial resistencia y elasticidad.
Caracterizada por un veteado vivo.
También denominado fresno olivo.
El Abedul
Madera muy blanda, de color blanco amarillento hasta rojizo.
No presenta diferencias entre albura y duramen.
Propensa a hongos e insectos.
El Nogal
Madera marrón oscura grisácea con un matiz rojizo.
Muy ornamental.
Apropiada para muebles de especial calidad.
Resistente a la intemperie, hongos e insectos.
Tropicales (Madera Dura)
Maderas duras que muestran una superficie cerrada, cuya protección es altamente efectiva. Sólo requieren aceites regeneradores para su cuidado y mantenimiento. Son maderas tropicales resistentes a hongos e insectos.
En el caso de las maderas tropicales que aparecen a continuación, es recomendable el uso de los siguientes productos: